Barrancas
del Cobre y Arareko: una experiencia profunda y mágica. Un cañon mucho más
grande que el Gran Cañon de Colorado, con unos paisajes de primera.
Asistieron
aproximadamente unos 10 chavos y 3 instructores: Alberto Vargas, Jorge Castillo
y Miguel Veles. El viaje fue del lunes 24 al domingo 30 de Marzo.
La salida,
24 de marzo la hicimos en camionetas. Llegamos al club 501 en Chihuahua, nos
instalamos y pasamos la noche ahí para salir al día hacia Creel, un pueblo que
usamos como campamento base. Ahí tomamos una vía muy divertida en bicicleta
hacia Arareko.
Al día
siguiente, tras un camino de 5 horas llegamos a Creel donde agarramos el tren
Chepe hacia el Divisadero (La parte más alta Barrancas). De Divisadero hicimos
el descenso hacía Barancas el cual fue muy pesado por lo que tuvimos que
hacerlo en dos partes. Acampamos a la mitad del recorrido y al día siguiente,
un poco más ligeros, terminamos el recorrido en el Rio Urique.
Pensábamos
que el agua iba a estar helada, pero nuestra sorpresa fue que no lo era tanto y
aprovechamos para nadar un par de horas en el rio y prepararnos para el largo
recorrido de regreso. Ya de regreso a Creel visitamos un poco el pueblo Tarahumara
y compramos algunos recuerdos.
Después visitamos “El Valle de los Hongos” y “El Valle de los Monjes” piedras muy altas que
le deben su nombre a la forma que tienen (con mucha imaginación). También
visitamos el lago de Arareko donde rentamos lanchitas y dimos un paseo.
Al regresar
de Arareko dormimos en la cabaña de los papas de Alberto Vargas donde nos
bañamos y nos regresamos a Chihuahua para dormir y regresarnos el siguiente día
a Monterrey.
En mi
opinión y en muchas más, esta excursión fue un éxito ya que agregamos una más a
nuestro currículo. Mucha gente de otras partes del mundo viene a visitar y a
conocer este lugar privilegiado.
Juan Francisco Hinojosa
Barrancas del Cobre en Imágenes
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